martes, 1 de octubre de 2013

Pensando en el futuro...

 
 En distintos sitios de internet uno suele encontrar cosas que lo ponen a pensar. Textos que no se sabe bien a quien pertenecen, pero que muestran situaciónes que quizas nos lleguen a afectar directamente. Este es uno de esos casos:
 
IMPORTANTE - TESTIMONIAL

Vivo en un asilo de ancianos desde hace 6 años

Cumplí ya seis años en este asilo donde por mi propia voluntad me he confinado.

He conocido en esta larga estancia a muchos viejos y muchas ancianitas y aunque sabemos que nuestra estancia en este mundo es ya corta, eso no ha impedido que hayamos llegado a estimarnos y extrañar a los que se van yendo; el día que hay una defunción se respira aquí un silencio impresionante.*****

Mi estancia en el mundo exterior era ya insostenible; creo que fueun error el haber invitado a mi hijo y a su familia a vivir en mi casa cuando enviudé...

Pero me apenaba que él, a pesar de pisar ya en los cuarenta, no tenía un ingreso fijo y mis nietos corrían el mismo peligro que él, de quedarse sin estudiar...

Por otra parte, mi nuera se había comportado con respeto hacia mí, por lo que decidí ayudarlos; me decía: "Tal vez sea lo último que haga en mi vida"...

Cuando ellos hubieron tomado posesión de la casa, poco a poco fui perdiendo terreno, les molestaba que yo oyera mis canciones antiguas, e iban hacia mi consola y sin ninguna explicación las cambiaban por canciones modernas que sencillamente no aguanto, pero que ellos preferían...*****

Poco a poco fueron desapareciendo los retratos de mis padres, de mi esposa, los de los niños de mis hijos, e incluso los míos.*****

Les molestaba mi incipiente sordera la cual no me impedía oírlos cuchichear que yo era un viejo desaseado y latoso y selamentaban de que no me muriera pronto...

Me parecieron injustificados los calificativos sobre mi persona, ya que si algo bueno tengo es ser pulcro y no tratar de molestar anadie.*****

Mi pensión y el modesto capital que logré acumular me permitían antes de que ellos llegaran, tener la alacena y el refrigerador bien surtidos, pero ya instalados ellos en la casa, apenas y me dejaban algo de comer y eso con malas caras cuando yo consumía lo que había adquirido con mi dinero.

Varios años pasé así y aunque a veces estaba a punto de estallar los disculpaba argumentando que eran parte de mi propia sangre...*****

No obstante mi sufrimiento, logré que mis nietos obtuvieran un título, pero no logré que fueran, si no agradecidos, siquiera respetuosos conmigo.

En los últimos tiempos habitaba yo el cuarto de servicio, fuera de la casa, lugar que me había destinado mi nuera...*****

En virtud de que difícilmente podía caminar para ir al banco a cobrar mi pensión o los retiros de dinero que yo necesitaba, les pedía a ellos ya fuera que me acompañaran o les pedía que me cambiaran algún cheque; porque me acompañaban, tenía que pagarles, y de los cheques, me entregaban siempre cantidades menores a las retiradas.*****

El fracaso personal y la debilidad de carácter de mi hijo convirtieron a aquella familia en un matriarcado.*****

En una ocasión en que me enfrenté a esa mujer y le reclamé su actitud y su injusticia e incluso la amenacé con lanzarla de la casa en compañía de sus hijos, me respondió que la propietaria de la casa era ella y que el que tenía que largarse era yo... Mi hijo me rogó que no ingresara al asilo y a pesar de que incluso débilmente me defendió ante ella, el estuvo también en peligro de ser lanzado igual que yo de esta morada que yo construí con el trabajo de los mejores años de mi juventud...

Estoy tranquilo; se me trata bien. Me apena y me inquieta únicamente el que yo no pueda proyectar algo para el mañana porque la organización de la institución está a cargo de las autoridades de la misma...*****

Aquí es uno completamente dependiente y aun cuando la mayoría de los internos somos seniles y nuestro cerebro ya no tiene capacidad de un juicio claro, algunos que como yo, -perdonando un juicio presuntuoso-, tenemos aún la mente lúcida, sufrimos porque nos tratan a todos igual y no se toman en cuenta algunas opiniones sobre modificaciones y mejoras al sistema, que en ocasiones respetuosamente sugerimos.*****

Ocasionalmente, más por interés que por amor viene a visitarme mi hijo y siempre lo ayudo; sin embargo, he hecho las diligencias necesarias para que el día que el Señor me llame, que creo que ya será pronto, mi modesto capital y mi casa, pasen a poder del fideicomiso que maneja este asilo, donde yo y muchos como yo hemos venido a vivir en paz, a refugiarnos en los últimos días de la vida.

No es una venganza contra mi nuera, es solamente un acto de justicia póstumo; y para mi hijo, que ya comienza a enfilar por el escabroso camino de la vejez, es la enseñanza de que ya es tiempo de que pueda valerse por si mismo y hacerse un hombre de carácter...

NO SE VENDA POR UN POCO DE CARIÑO.
LA MAYORÍA DE LOS HIJOS,NUERAS Y NIETOS SON INTERESADOS Y MALAGRADECIDOS.

Y a usted, que ha tenido la gentileza de leer esta carta, le pido que les dé una ayuda a los ancianos de este asilo que necesitan de ella y que están muy solos en el mundo...

Les paso este caso de la vida real, y... ¡ayuden a los viejitos de los asilos!

Si los más jóvenes nos ponemos a pensar que un día llegaremos al invierno de nuestras vidas y que quizás estemos en una situación parecida a este relato, tal vez esto no pasaría con tanta frecuencia.*****

Debemos respetar a los ancianos, ya que ellos son un manantial de sabiduría y experiencia...*****

*¡Que Dios los bendiga!

Oración por los Abuelos
Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza.
Aunque haya perdido la cabeza, se indulgente, no lo desprecies... ¨
(Si 3, 12-13)
Proverbios17:6

La corona de los ancianos son sus nietos;el orgullo de los hijos son sus padres.
Proverbios 13:22
El hombre de bien deja herencia a sus nietos; las riquezas del pecador se quedan para los justos.
Salmos 128:6 y veas a los hijos de tus hijos.
¡Paz sea sobre Israel!
Frases para el día de los abuelos :
"Un abuelo es una persona con plata en su cabello y oro en su corazón. "
"La relaciones entre abuelos y nietos son simples . Los abuelos critican poco y aman mucho."
"Ningún vaquero es más rápido lanzando su soga, que un abuelo sacando una foto de un nieto de su billetera. "
"Los Abuelos agarran nuestras manos pequeñas por tan sólo un rato, pero nuestros corazones para siempre."

"Una abuela tiene una parte de madre, profesora y amiga"
"El mejor lugar para estar cuando te sientes triste estar sentado cerca de tu abuelo."
"La abuela - es una madre maravillosa con mucha práctica. "

"Un jardín de amor crece en el corazón de una abuela".

"Los abuelos son semejantes a un pedazo de cuerda - útil para tenerlos al alcance y se envuelven fácilmente alrededor de los dedos de sus nietos. "

"Una abuela es una madre que tiene una segunda oportunidad"

"La verdad sea dicha, no hay nada mejor que ser un abuelo. Todos nuestros mayores lo saben y se evidencia por el brillo en sus ojos. Por supuesto, ellos saben más de lo que aparentan - El secretos de la vida lo han conseguido a través del tiempo, la experiencia y la paciencia. "
"Los abuelos son el mayor tesoro de la familia, los fundadores de un legado de amor, Los mejores narradores de historias , los guardianes de las tradiciones que perduran de los preciados recuerdos.
Los abuelos son bases sólidas de la familia. Su amor muy especial que los distingue. A través de la felicidad y la tristeza, a través de su especial amor y cariño, los abuelos mantienen a la familia cerca en el corazón. "
"Los abuelos son una bella mezcla de risas, cuidando ,maravillosas historias y Amor ".
"Los abuelo hacen que el mundo sea ... un poco más fácil, un poco más amable y más cálido "
"Un entusiasmo por la vida es uno de los ejemplos más importantes que un abuelo puede transmitir a sus nietos".
"Los Abuelos siempre tienen tiempo para ti cuando todo el mundo está demasiado ocupado ".
"Una incondicional consideración positiva es rara vez dada por alguien , excepto por un abuelo".
"Los Abuelos tienen la paciencia y el tiempo para enseñarte cómo manejar un barquito de papel o llevarte a un partido de fútbol."
Fin de la cita.
 
  Es triste... pero cierto. 
  Y se soluciona facil si uno, llegado a cierta edad como yo, tiene claro que los hijos son algo que uno crea y ayuda a crecer, pero después vuelan solos para cumplir SU ciclo natural y entonces es tiempo de prepararnos pàra la soledad de la vejez en una sociedad que no tiene tiempo ni medios para ocuparse de los viejos.
   Lamentablemente no todos aceptan la soledad. 
   Yo si.
   Aprendi a sentirme bien solo, porque mi compañia soy yo mismo y mi entretenimiento son mis locos proyectos que nunca se concretan, pero me entretienen mientras espero mi último dia.Cada tanto la alegria de ver o enterarme de algo sobre mis hijos o nietos, me pinta una sonrisa de satisfacción: no cambié el mundo, solo hice algo importante...vivir.
 

viernes, 14 de junio de 2013

DÍA DEL ESCRITOR

¿Debiera sentirme aludido...?

   No se. Solo se que me gusta escribir historias fantásticas que aparecen en mi mente y son tan locas e increíbles, que las borro a poco de comenzar.
   A veces me siento frente al teclado pensando que película me gustaría ver y entonces cierro los ojos y comienzo a imaginar esa película. Luego, simplemente usando el teclado, le cuento a la pantalla la película que imaginé.
   Lo que me entusiasma no es hacer un libro o soñar con premios literarios que difícilmente estén al alcance de mi capacidad. Lo importante para mi es lo que se aprende escribiendo, o mejor dicho, lo que YO aprendo escribiendo estas historias.
   Alguna vez leí que “uno escribe de lo que sabe”. Y... si, pero uno no sabe todo, entonces lo que falta es cuestión de aprenderlo y ahí es donde nace mi ensañamiento con la computadora y los increíbles tesoros que encierra.
   Tengo la suerte de tener a mi alcance el más maravilloso sistema de información de la historia de la humanidad. Jamás el ser humano tuvo tan a mano tanta y tan buena información y si uno hace la pregunta adecuada, la respuesta esta al instante en la pantalla. De ahí que mi frase preferida sea:”Pregúntale a Google”, que también podría ser “Veámoslo en You Tube”.
   Alguien me preguntó cuanto tiempo me lleva escribir una de estas locuras con forma de libro. Le respondí que aproximadamente 6 a 8 meses y al ver su cara de asombro le explique que escribir con dos dedos en el teclado, editar, imprimir y encuadernar es solo el 20% del tiempo; el resto es investigación, búsqueda, aprendizaje.
   Pero también descubrí que en estos tres años que llevo dándome aires de escritor, mis conocimientos aumentaron exponencialmente. Es así que hoy conozco detalles sobre la historia y la geografía Suiza, sin haberme movido de mi cómodo sillón frente a la compu. Y aprendí como funcionan ciertas maquinas que hacen enormes túneles perforando la roca. Nombres de armas que jamás usé...y no pienso usar. Y sé de sistemas espías satelitales. Sé como se llaman y como se mide la dureza de ciertos cristales y hasta leí sobre antiquísimas culturas y fantásticas teorías sobre seres que poblaron la tierra antes que los humanos, o que viven dentro de ella, en una supuesta “tierra hueca”.
   Todo eso estaba fuera de mi alcance, durante mis cuarenta años de trabajo en el taller tratando de ganarme el puchero diario.
   Tamizar esta información de manera que pueda separar lo real de lo fantástico, es algo que a veces me provoca dolores de cabeza, pero bien dicen que “sarna con gusto no pica” y entonces me pregunto como es posible que haya suicidas que voluntariamente terminan con su vida, cuando yo quisiera tener mil años más para aprender lo que todavía ignoro.
   Creo que si, que puedo sentirme aludido en el Día del Escritor, si aceptamos que hay distintos niveles de calidad. Solo llevo un corto tiempo en esta tarea y lamento no haber comenzado antes. Por ahora y según mi propia definición solo soy “un viejo que escribe”, quizás si Tata Dios no me necesita por un tiempo...


Héctor Fedele

viernes, 11 de enero de 2013

Cortando tormentas





      Antiguos relatos familiares daban cuenta de la habilidad de ciertas personas para “cortar” tormentas amenazantes. Era habitual que se mencionara ese tema en alguna de esas reuniones familiares motivadas, casi siempre, por dos acontecimientos igualmente importantes; uno era celebrar algún casamiento y el otro el velorio de un desafortunado integrante del clan que partiera en busca de mundos mejores. 
      Recuerdo especialmente un velorio en el campo, hace una pila de años, allá por la zona de San Carlos Sur, como yendo para Matilde.
     La vieja casona de campo estaba rodeada por una larga fila de volantas y sulkys y en el patio, cerca del galpón, la fogata preparando los brasas para el asado de la cena. Muchos parientes venían de lejos y pasarían la noche alternando visitas a la capilla ardiente o dormitando de a ratos sobre cueros de oveja tirados en el piso del galpón.  
     En el enorme living de la casona estaba instalada la capilla ardiente con el féretro flanqueado por coronas de flores, velas, crucifijos e imágenes de cuanta virgen encontraron a mano.  Y ahí en la ronda de sillas que rodeaba el cajón estaba la desconsolada viuda, que entre rezos y llantos contaba a quien quisiera escuchar cómo fue que  un rayo le pegó justito al finado cuando salió a encerrar las vacas para ordeñar. Era lógico entonces que se hablara de tormentas peligrosas. 
     Los hombres en cambio - entre los que andaba yo de pantalones cortos - estaban en el patio, al reparo del galpón y calentando el cuerpo al resplandor del fuego, mientras circulaba de mano en mano el mate y alguna botella de caña fuerte. Las historias que contaban pasaban de uno a otro tema, pero todas referidas a desgracias y accidentes increíbles.
    Y no faltó el tano viejo y memorioso que mezclando idiomas hablara de tornados y tifones:
    -Uno tifóne grande nos agarró en el mare, cuando estábamo en el barco que nos traía de la Italia. Il vento forte me sacó de la cubierta e a la voltereta por il cielo, volando como pajarito, fui a caer medio trastornato en la costa del Brasil. ¡Grazie al cielo! porque del barco nunca más se supo.-
     No recuerdo si le creyeron o no, pero a partir de esa anécdota la puerta estaba abierta para las historias más fantásticas. Y no eran pocas por cierto. 
     -Papá solía cortar las tormentas clavando en el patio un par de hachas – dijo mi tío Ricardo -  una con el mango apuntando al sur, que es de donde vienen y la otra con el mango apuntando el Este, que es por donde se van. Y no caía una gota. Algunos días después  había que sacar las hachas, si las dejábamos mucho tiempo se quemaba la cosecha por la sequia.
     -Mi abuelo era Friulano – comentó un vecino del finado -  y ellos la cortaban a su manera; cuando al sur aparecían las nubes negras con un borde blanco adelante, el abuelo salía al patio con el Sveterli, apuntaba al cielo, hacia una cruz con el caño del arma y le rajaba un chumbo a la tormenta. Después seguía con el trabajo. Si llegaban las nubes, seguro que no caía más que algunas gotas.- 
     -La abuela las cortaba con el cuchillo grande de la cocina- comento un primo – hacía tres cruces en el aire mientras rezaba una oración secreta en piamontés, después había que afilar de nuevo el cuchillo porque quedaba todo mellado y negro.- 

      Muchos años después, en una de las tantas reuniones en el taller donde se comenta desde política hasta religión, se me ocurrió contar esto. Por supuesto, cada uno de los presentes agregó algo al respecto, ya que el asunto este de cortar las tormentas es algo muy difundido en la cultura popular y cada uno tiene su propio sistema, aun en nuestros días.  
      Pero el que dio la nota fue el loco Humberto. Había terminado de barrer la vereda y cuando olfateó que había clima de anécdotas se arrimó a escuchar. Sentado en la esquina de la mesa fumaba con cara seria y cada tanto negaba con un movimiento de cabeza. 
    Al fin exclamó enojado:
    -¡Eso es sabotaje!-
    Fue como un balde de agua fría escuchar eso, el asombro nos dejó con la boca abierta,  esperando una explicación que no se hizo rogar: 
     -Hay tipos que se pasan días enteros estudiando los vientos, la temperatura, presión atmosférica, si es época del Niño o de la Niña. Arman todo el pronóstico y dan la señal de alarma, anuncian por radio y televisión que viene una tormenta peligrosa, recomiendan que todo el mundo se ponga a cubierto, guarden las gallinas, entren el auto al galpón por si caen piedras, los que tengan rancho que aten la cumbrera pa´que no se les vuele el techo...y resulta que una vieja haciendo cruces con un cuchillo les arruina el pronóstico.
 ¡Así no puede adelantar la cencia del estudeo!-

domingo, 7 de octubre de 2012

El Chevroletin




   Mi primer auto fue un Chevrolet modelo 1930.
   Capota de lona que se retraía hasta quedar completamente plegada detrás del asiento trasero, cosa que no hacia jamás, porque volver ese armatoste a su lugar era tarea casi imposible. 
   Las ventanillas eran un marco de hierro que sostenía una lona del mismo tipo que la capota y un cuadrado chiquito en el medio, con plástico transparente, donde con un poco de suerte y buena vista, podía uno ver un árbol o una vaca al costado del camino. Eso siempre y cuando el plástico en cuestión estuviera medianamente limpio, sino solo se podía ver si era de día o de noche.
    El motor era una joya: 6 cilindros en línea, árbol de levas en el block, trinquete en la punta del cigüeñal para “darle manija” si el arranque no andaba -  por falta de batería o carbones gastados -  y un carburador que tragaba nafta con demasiado entusiasmo. Velocidad máxima recomendada: no más de 50 Km/hora. (Como no tenía velocímetro, lo aceleraba hasta que el marcador de la dinamo marcaba 20 Amperes)
   Por supuesto, nada de frenos hidráulicos.
   Había que pararse sobre el pedal para lograr detenerlo, con suerte, unos centímetros antes de chocar  y nunca frenaba parejo, así que al frenar había que agarrarse con ganas del volante, porque si no se disparaba para la derecha, lo hacía para la izquierda. Era también una manera de doblar.
  Tenía un inconveniente que se manifestaba los domingos, cuando salíamos a pasear por el centro del pueblo: Cada vez que doblaba en las esquinas,  las ruedas hacían ruido.
  Y hacían ruido porque eran ruedas con rayos de madera. Muy buena madera, por cierto, ya que cuando yo lo compré, el “Chevroletin” tenía 39 años cumplidos y con bastante mal trato. Solo que la madera ya reseca, estaba un poco floja en los encastres de la llanta y cuando el peso del auto se recargaba sobre dos de ellas al doblar, se oía un “craca craca” que denunciaba claramente la edad del carruaje. La solución era sencilla: un par de baldes de agua en cada rueda, se hinchaba la madera y doblaba silencioso.
   Un domingo decidimos con los muchachos emprender la aventura de un paseo por la gran ciudad.
Tempranito por la mañana Cachito como acompañante, Juanchi atrás y yo al volante, enfilamos el Chevroletin  rumbo a Santa Fe.
   En esos tiempos no había tantas exigencias en cuanto a documentación del vehículo. Nada de tarjeta verde, seguro de responsabilidad civil, revisión técnica, airbags o vidrios polarizados. Solo el carnet de conductor, el papel de la transferencia o en su defecto el boleto de compra-venta y el recibo de patente. Y por supuesto luz de stop.
   Como no estábamos seguros de tener los papeles necesarios en regla, ante la duda decidimos entrar a Santa Fe dando un rodeo por rutas secundarias de manera que “esquivamos” el control que estaba frente a la cancha del Club A. Colón. Tenía mala fama el control, fama de “coimeros”. Y si nos pedían una coima estábamos sonados porque apenas teníamos plata para la nafta.
   Paseamos por el Parque Sur, una vueltita por la costanera y emprendimos el regreso, satisfechos con la aventura, pero se nos presentó un problema:
   Debajo del asiento tenía yo un palo con varias marcas, ya que el Chevroletin no tenía marcador de nafta, así que cuando tenía dudas, metía el palo por la boca del tanque y la punta mojada con nafta me informaba si había que cargar más o no.
   Metí el palo, mire la punta mojada, hice un rápido cálculo mental y decidí:
   -No llegamos, gastamos demasiado en el rodeo, hay que cargar.-
   Cachito me miró con desesperación mientras metía las manos en los bolsillos en busca de recursos, Juanchi tenía billetera pero con los compartimientos vacios, solo algunas monedas y yo tenía una reserva escondida debajo del asiento, en una bolsita de nylon,  para casos así. No era la primera vez que me pasaba esto.
   Hicimos la cuenta de lo juntado y nos arrimamos al surtidor de la primera estación que encontramos. Ahora sí, rumbo a casa pero ni hablar de hacer el rodeo. Habría que pasar por "La boca del tigre", el fatídico control frente a Colón. Por las dudas comencé a frenar media cuadra antes, no fuera cosa que me pasara de largo.
   Cana con el brazo en alto:
   -Buenos días señores, carnet de conductor- pidió con voz enérgica de macho militar.
   -Si oficial, aquí tiene.- le dije, alcanzándole el documento nuevito que había conseguido un par de meses atrás al cumplir mis 18 años, mientras con el culo pellizcaba el tapizado.
   -Accione el freno- me ordena, mientras enfila hacia la cola del auto para ver la luz de stop.
   Apreté en forma ruidosa un par de veces el pedal, mientras con la mano movía una llavecita en el tablero, que reemplazaba al bulbo automático.
   Vuelve, me entrega el carnet, me mira con gesto que mete miedo, mientras oigo atrás a Juanchi que se mueve nervioso.
  -Hay un par de señoritas que necesitan viajar... ¿pueden llevarlas?- Pregunta el cana y de reojo veo los ojitos de Cachito bailando entusiasmados.
   -Por supuesto señor, hay lugar suficiente.-
   No terminé de hablar que ya estaban subiendo por la puerta trasera dos pechugonas morochas con minifalda.
   Ni recuerdo si el policía me daba paso o no. Metí primera y arranque, mientras mis compañeros en un enorme despliegue de simpatía y sonrisas, mescladas con frases interesantes y bromas de dudoso gusto, comenzaban las presentaciones.
   ¡Simpatiquísimas las chicas!
  Yo lamentaba tener las manos ocupadas en el volante, porque mis compañeros ya no las usaban para saludar. Habían comenzado un discreto pero inquisitivo reconocimiento de territorio a conquistar, cosa que no parecía molestar a las chicas...hasta que una de ellas nos dio la tarifa...
   De ellas y del hotel donde atendían...
   Las bajamos en plena ruta. Cachito intentó convencer a una para hacer trueque, pero el reloj que ofreció era muy berreta y no hubo arreglo.
   Llegamos a casa a tiempo para el almuerzo, pero le dimos fuerte al vino, para aliviar las tensiones acumuladas durante la odisea de nuestro primer viaje en Chevroletin. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Fue un 23 de Enero…



Sí, creo que fue un 23 de enero, porque era mi cumpleaños.
Pero no un cumpleaños cualquiera, como son los de ahora que no les doy pelota, porque pasaron tantos  que ya se hizo algo aburrido.
Era mi cumpleaños número 15.
Y desde temprano andaba yo cabrero, porque a las chicas les hacían flor de fiesta para los quince, pero nosotros los varones nos teníamos que aguantar tres años más, hasta los 18, en que nos daban la “libreta de carnicero” o libreta de enrolamiento, antiguo documento de identidad que servía para votar, hacer “la colimba” y fanfarronear en la entrada del cine, donde daban la última película de la tetona Isabel Sarli “prohibida para menores de 18”.
Por suerte, esa noche del 23 de enero había torneo de natación en el club Libertad y yo formaba parte del equipo de nadadores.
Los viernes, se organizaban torneos internos entre los nadadores del club, como parte del entrenamiento y que al mismo tiempo servía para que la comisión de pileta recaudara algunos pesos con la entradas, que gustosamente pagaban los padres para ver compitiendo a sus retoños.
Los equipos se formaban por barrios, así que mi equipo, el de “Barrio Este” estaba compuesto principalmente por chicas y chicos de mi cuadra.
Llegué temprano a la pileta y me fui directo a vestuarios: Ducha, maya de competencia y short arriba para disimular la desfachatez de mis inexpertos genitales que solían desbocarse por nada…bueno, por nada no… ¡cu…loque había  para ver de las rubiecitas en maya!
 Dejé la percha con la ropa en la guardería y cuando llegué a la pileta me estaba esperando una sorpresa. Mis compañeros de equipo habían preparado una torta de cumpleaños con velitas y todo.
 Cantaron el Feliz Cumpleaños, y mientras algunos me entretenían con felicitaciones y comentarios sobre la carrera de esa noche, los otros se morfaron la torta, de forma que yo solo probé algunas migas que quedaron en la bandeja.
Casi siempre las primeras carreras eran de las categorías menores y eso duraba un par de horas.
Cuando llegó el turno de las categorías cadetes y mayores, el primer llamado era para los 100 Mts estilo pecho. Pan comido, en esa no me ganaba nadie, así que me saqué el short y  antes de subir a la “conejera” de largada, levante mi mano con dos dedos anunciando que ganaría solo por dos metros.
 No era cuestión de gastar pólvora en chimangos, había otra carrera más tarde, la más difícil,  la posta 4 x 100 Medley y yo tenía que nadar estilo mariposa… y yo odiaba nadar mariposa.
Como ésta era fácil, me dediqué a recorrer los 100 Mts haciendo gala de mi mejor estilo, para envidia de las ranas y ganando solo por dos metros, según lo prometido.
Aplausos, felicitaciones, salí del agua y me estaba esperando el entrenador:
-Héctor, tenemos problemas, Cachito está descompuesto y no puede correr los cien Crawl- me dijo con cara preocupada.
-¡Se atoró con la torta, si no caga revienta!-comentó alguien detrás mío.
-Totito, el de barrio Sur, seguro que gana- continuó diciendo el profe- pero necesitamos aunque sea los puntos del segundo para el Barrio Este, ¿Te animas?-
-Por supuesto profe, ¿cuántas carreras faltan?-pregunté.
-Te están esperando para largar.-
Mierda, yo creí que había tiempo para recuperar el aliento, aunque sea. Bueno, infle varias veces mis pulmones, acomodé algunos huesos y volví rumbo a la conejera, esta vez sin animarme a anticipar resultados.

El resto pan comido, pero en el andarivel de al lado estaba el temido “Totito”· Zalsmann. Compañero de equipo en torneos afuera, pero aquí en los torneos internos me tenia de hijo.
-¡A sus marcas!- Ordenó el largador y todos subimos al cajón de largada.
¿¡Listos!?- Pregunta con un grito el largador.
  Clavar los dedos en el borde de la conejera para no patinar en el arranque, inclinar el torso hasta que las manos estén por debajo de las rodillas, soltar todo el aire de los pulmones.
¡Pum!
El estruendo de la pistola de salvas, dispara como un resorte los músculos; las manos hacen un círculo hacia atrás y luego proporcionan el envión hacia adelante, las piernas empujan con todo lo que tienen buscando altura, mientras la cabeza se levanta, la boca toma todo el aire disponible y luego baja entre los brazos, tratando de caer lo más lejos posible. Por aire se viaja más rápido, cuanto más se “vuele”, menos se nada.
El cuerpo entra en el agua como una flecha, apenas con un chapoteo, a cinco metros de la largada. Cinco menos, faltan veinte para dar la primera vuelta, todavía bajo el agua, los brazos adelante y la patada furiosa, la vista clavada en la raya pintada de negro del fondo que marca mi andarivel.
Por fin, a más de diez metros de la largada, la cabeza emerge y comienzan los brazos a hacer su tarea, con fuerza, tomando aire en cada brazada, hay que oxigenar los pulmones, porque ya está ahí nomas la pared, hundir la cabeza, girar el cuerpo y rogar que los pies queden cerca de la pared, para dar el empujón de retorno lo más fuerte posible. La “Americana” es una vuelta rápida, pero tiene que ser perfecta. Pasábamos horas practicando.
Cuando emerge mi cabeza y comienzo a bracear, tengo frente a mis ojos el chapoteo de los pies de Totito, los demás están bastante más atrás. Bien, segundo, es lo que me pidieron, tengo que mantenerme ahí. Ya llega la pared, 50 metros menos, solo faltan 50.
El griterío en las tribunas es infernal, aunque solo se oye cuando saco la cabeza para respirar, casi no me doy cuenta que nuevamente esta la pared, fin de los 75 mts, hundo la cabeza, giro el cuerpo, patada en la pared y salgo, Totito está a mi lado, brazo a brazo, a la misma altura, seguro calculó mal la vuelta y quedó lejos de la pared.
Ahora si se oye el griterío, los de mi equipo me acompañan por el borde de la pileta, no sé de donde saco fuerzas, quizás sean las ganas de festejar los quince, las manos parecen palas, el dolor de los brazos desaparece y aunque los pulmones arden como brasas, consigo el metro de ventaja al momento de “tocar”.
Me sacaron del agua, ni por la escalera hubiese podido salir.   
Después, bastante después, ya recuperado el aliento, mi equipo ganó la posta 4x100 Medley.

Si, seguro que fue un 23 de enero, un cumpleaños inolvidable.

miércoles, 5 de enero de 2011

Piénsalo bien.....y disfruta

Dicen que lo correcto es dividir el día en tres partes:
  • 8 horas de trabajo
  • 8 horas de esparcimiento
  • 8 horas de sueño
 Por lo tanto, una vez terminada mi jornada laboral, después de un baño reparador, nada mejor que sentarme cómodamente frente a la compu a la espera de la cena.
Y lo primero es abrir el correo que por lo general trae unos cuantos mails de chistes, chusmerios varios sobre el gobierno y los políticos, alguna que otra pavada, los infaltables textos religiosos y las insufribles cadenas.
Pero, a veces vienen sorpresas...
Y esta sorpresa me la mandaba una amiga que tiene por costumbre hacerme llegar cosas interesantes, por lo que deje de lado el orden de llegada y le di prioridad.
El correo parecía totalmente inofensivo, casi como del montón, un archivo adjunto y un comentario inocentón, como para no "levantar la perdiz":

"Son cifras que uno maneja, cosas que son sabidas, pero las lees todas juntas... y ¿No te da "cosa"???"

Y a continuación abrí el archivo, del que transcribo el texto y cuyo autor desconozco:



Los cambios ya están ahí:
En China hay 1.300.000.000 (mil trecientos millones) de personas. 
En la India, 1.100.000.000 (mil cien millones)
Las personas con elevado coeficiente intelectual (IQ) en China son más que todos los habitantes del continente americano…
O sea que allí hay más “genios” que personas en América.
Muy pronto, China será el país donde más personas hablen inglés. Serán  más que en Estados Unidos y Gran Bretaña juntos.
Si todos los puestos de trabajo que existen hoy en Hispanoamérica se trasladaran a China no habría suficientes empleos para todos los chinos en edad de trabajar.
Mientras lees este comentario:
   60 niños nacerán en USA
   244 nacerán en China
   351 nacerán en la India
La Secretaría de Trabajo de los EE.UU. calcula que, en los años próximos, una persona desempeñará hasta 14 trabajos diferentes  antes de cumplir los 38 años.
También hoy:
1 de cada 4 empleados  trabaja contratado por menos de un año.
Y más de la mitad no llega a alcanzar los 5 años de antigüedad en ningún trabajo
Según la Secretaría de Educación de los EE.UU. las 8 carreras (o trabajos) que tendrán mayor demanda en el año 2012 aún no han sido creadas
¿Cómo prepararnos para realizar trabajos que aún no existen, para usar tecnología que aún no se inventó y para resolver problemas que ni siquiera imaginamos?
 En el año 2002, la empresa fabricante del “Nintendo” invirtió más de 140 millones de dólares en investigación.
En Hispanoamérica, ninguna de las empresas más grandes gastó ni la décima parte de esa cantidad en investigación.
En la empresa “LG”  trabajan más de 24.000 personas doctoradas en ciencias.
En algunos  países de Hispanoamérica hay menos de 16.000 personas doctoradas en ciencias, en todo el país.
Los cónyuges de 1 de cada 8 matrimonios celebrados en el año 2006 se conocieron por Internet.
Hay  más de 100 millones de personas registradas en la página Web “MySpace.com” Pero no se anote ahora, espere…
Si “MySpace” fuera un país, tendría más habitantes que la mayoría de los países del planeta.
Cada usuario registrado visita “MySpace” un promedio de 30 veces todos los días.
“Google” atiende más de 300  millones de búsquedas todos los días.
Muchos se preguntan:
¿Cómo pudo funcionar el mundo antes de “Google”?
Más de 6.000 millones de mensajes de texto se envían y se reciben todos los días.
Son más que todas las personas que vivimos en el planeta.
Diariamente, se publican más de 3.000 libros. 
El diario “New York Times” publica más información en una semana que toda la que  tuvo a su alcance, durante toda su vida, una persona del siglo XVIII.
Generamos, en todo el mundo, 40 exabytes de nueva información cada año (una cifra resultante de multiplicar 4 x 1019).
Esta información es mayor que toda la generada en los 5.000 últimos años.
En la actualidad, el conocimiento se duplica cada dos años, pero, en 2012, se duplicará cada 3 días.
En el mundo suenan 150 millones de teléfonos móviles cada segundo.
Solo en 2006, se fabricaron 47 millones de computadores de mano.
Pronto se fabricarán más de 50 millones, a un precio de pocos euros cada uno.
Es posible que en 2013 ya exista un computador que exceda la capacidad de cálculo del cerebro humano.
Y en 2023, ese computador costará menos de dos mil euros.
Dentro de 22 años serán profesionales los nacidos en 2008.
El tiempo pasa y todo cambia cada vez más de prisa. 
¿Que significa ésto?
Nos acercamos a momentos trascendentales.
¿Crees que estamos realmente preparados?


Se acercan momentos trascendentales...¿crees que estamos preparados?

SI
ROTUNDAMENTE SI, PORQUE NOSOTROS LOS HUMANOS GENERAMOS ESE MOMENTO.


Es simple el razonamiento, durante 60 millones de años el hombre fue evolucionando en forma lenta porque faltaba el elemento clave para el despegue: La masa critica de cerebros.
Lo dice claramente este texto.
Hoy china tiene mas genios, que habitantes hay en América.
ESO es masa critica, la cantidad de cerebros suficientemente desarrollados para interactuar entre si, munidos de la tecnología que ellos mismos desarrollan.

Cada vez me convenzo mas que el próximo paso del ser humano es abandonar la forma material.

Nuestro misterioso empeño en desarrollar la tecnología digital por encima de la astronautica, es una clara señal de hacia donde nos dirigimos.
La Astronautica sería imprescindible para viajar en busca de otros lugares que nos contengan en nuestra actual forma de seres de carbono y agua, altamente frágiles fuera de nuestro planeta.
La tecnología digital busca primero modificar nuestro estado material para que podamos "viajar mas cómodos y con menos equipaje".
 Lo lamento, pero me parece que mi profesión en algunos años va a ser mas obsoleta que la de un afilador de cuchillos. En realidad casi todas las profesiones pasaran a ser obsoletas...
¿Para que un medico si no hay cuerpo?
¿Para que un campo cultivado si nadie come?
¿Ciencia Ficción? Ja ja..., el "Nautilus" del Capitán Nemo también lo era...y hace poquito.
Ese es un tema que me apasiona, el futuro, hacia donde vamos.
Alguien alguna vez acuñó esta pregunta:
¿Y quien quiere vivir para siempre?
Y yo contesto con la mano en alto:
YOOOO...
No se si para siempre, pero me gustaría ver un cambio como el que imagino, me gustaría poder visitar convertido en una chispa de energía no otro planeta, sino el centro de la galaxia, llena de brillantes soles, oscuros planetas, sistemas de doble o triple  estrella, nebulosas, agujeros negros, nubes de gas de tamaño galáctico...
¿Te imaginas yo tirado en mi cucha del bulin viendo por la ventana corrediza a boliyeros, esos tremendos amaneceres?
¡Que espectáculo increíble!!!
Creo que uno se resigna a morir cuando se aburre de este mundo, pero si tuviesemos la posibilidad de recorrer la galaxia, solo NUESTRA galaxia, y detenernos unos cincuenta o cien años en algún planeta a hacer el trabajo de jardineros, ayudando  a especies extrañas a encontrar su camino evolutivo, mover algún planeta para cambiar el ecosistema acercándolo o alejándolo de su fuente de calor (tenemos el conocimiento para hacerlo, no tenemos los recursos), investigar los misterios de la creación viendo "in situ" hasta el mas pequeño detalle tratando de comprender el "como" y el "porqué"... no habría lugar para el aburrimiento y entonces si me gustaría tener a mi disposición todo el tiempo del universo.

Pero no lo tengo, llegue a este mundo antes de tiempo y por apurado me pierdo lo mejor de la película.
No creo que este carromato a punto de cumplir sesenta llegue a ver ese cambio.

Así que, disfrutemos siendo parte de los últimos gusanos-humanos antes que aparezca la humano-crisálida...

"Cuando China despierte el mundo temblará"
(Leído en un libro de ciencia ficción hace 50 años)


P.D.
     Me gusta ser agradecido con quienes colaboran para disminuir mi ignorancia.
A poco de publicar esta entrada, una amiga virtual, a quien conozco como Sole, me hizo saber que la frase que lei hace 50 años pertenece a Napoleón Bonaparte.
Nunca es tarde para aprender...
                                                Mil gracias niña.