Historias, vivencias y recuerdos contados con un poco de buen humor por un habitante de San Javier, en la costa Santafesina. No pretendo otra cosa que contar lo que me contaron y reirme un poco de mi mismo No todo es como se dice pero tampoco conozco toda la verdad " Uno no es lo que han hecho de uno, sino lo que uno ha hecho con lo que han hecho de uno. "
viernes, 27 de diciembre de 2013
14 de Diciembre / Resumen de tonteras publicadas en Facebook durante el 2013
Entre 39 y 40 grados...
Moverse en Internet tiene esas cosas, uno ve tanta información que termina delirando. Creo que eso me pasa ahora.
La noticia mundial de la semana fue sin dudas la elección del Papa Francisco como el Personaje del Año por la Revista Times. Cosa que nos alegró a todos, porque este Papa es un flor de tipo y además argentino.
En cambio la noticia local de la semana fue cambiando de los desastres que provocó en todo el país la huelga policial, a la vergonzosa suspensión del fiscal Campagnoli, otra de las aberrantes jugadas de un gobierno que, consiente de los abusos y latrocinios en que ha incurrido, trata por todos los medios de evitar terminar entre rejas, por lo menos en el corto plazo.
Fiel a su estilo la Primera Mandataria está llevando las cosas de manera que, si lo pensamos un poco, da la impresión de “mojarnos la oreja” mofándose de nuestra mansedumbre.
En cada acción estira la cuerda de tal manera que nos pone los pelos de punta, la bronca nos altera los nervios y cuesta dormir sin sueños magnicidas.
Y ella parece disfrutarlo. Aparece y desaparece de manera que nadie sabe si gobierna o no, se escuda en su reciente problema de salud para dar lastima, baila mientras el país en llamas cuenta sus muertos y cuando parece que todo vuelve a la normalidad, nos sacude con otra trastada digna de un Maquiavelo con toga.
¿Dónde reside el verdadero poder de esta Señora?
Indudablemente en el miedo. Pero no en el miedo a fuerzas represoras, o condenas en supuestos oscuros calabozos de la Base Marambio, o escuadrones de asesinos de alguna indefinida agencia gubernamental.
El miedo es el que nos metieron durante muchos años haciendo sagrada e impoluta a la Democracia, casi como si fuera una gracia divina.
Tenemos miedo de romper esa Biblia y en ese miedo no solo esta a salvo la Sra. Presidente sino toda una clase política que, salvo contadas excepciones, esta podrida hasta la raíz.
Para vencer ese miedo solo hace falta volver atrás en el tiempo. Hubo también un gobierno corrupto e inoperante (no tanto como éste) que fue destituido por una pueblada.
Costó, pero salimos y las cosas mejoraron. Luego volvimos a equivocarnos eligiendo espejitos de colores, como para que nadie ande diciendo por ahí que no somos congruentes con nuestra historia.
Creo que tenemos el derecho y la obligación de hacer algo ahora para recuperar la cordura como Nación. Dentro de dos años será mucho peor.
Pero...
Ya probamos cacerolazos, denuncias, desmanes, saqueos, juntada de firmas por Internet, abrazos simbólicos, choques de trenes, cortes de ruta, sublevación del campo, programas del gordito golpista, peleas del mundo artístico, juicios callejeros a periodistas...
¿Alguien tiene alguna idea nueva...?
Porque ya están apareciendo panfletos donde se ve al ejercito en un cuasi-acuartelamiento por orden de la superioridad ¿? Y si a eso le sumamos el interés por la designación de Milani, me parece que conviene apurarse antes que nos encontremos en una guerra civil o una vuelta a tiempos que creímos superados.
Me voy a medir la fiebre, debo estar delirando. Esto no pasa en un país con buena gente.
Héctor Fedele
11 de Diciembre - Resumen de tonteras publicadas en Facebook durante el 2013
30 Años de democracia entre "los otros" y la mierda.
Cuando salta este tema siempre quedo descolocado. Hace treinta años estaba ilusionado con la llegada de la "democracia" eso que según Alfonsin era la panacea para nuestros males, porque; "con la democracia se come, se cura y se educa"
Saliamos de épocas oscuras de terrorismo y represión.
Yo sabia que los militares hicieron barbaridades, yo era lector fanatico de "Humor Registrado" y eso me llevó a conocer muchas cosas que los pibes de esos tiempos ni soñaban que pasaba.
Pero tambien vivi en un pueblito copado y asaltado por el E.R.P. en nombre del "pueblo". Ahi me di cuenta que Humor solo contaba una parte de la história, la que le convenia a su orientación politica de izquierda.
Y siempre fué asi; los brutos, los asesinos, los idiotas eran "los otros" dependiendo esto de quien lo contara, si los de derecha o los de izquierda.
Muchos años después, ya con la experiencia de los años, un dia llegué a una conclusión: los que empezaron la cagada fueron "los otros" de manera que identifiqué a "los otros" como aquellos descolgados que quisieron cambiar las cosas. Teniamos un pais que era una maravilla de educación y trabajo. A algunos les iba mejor que a otros, pero siempre dependia ese bienestar, del esfuerzo personal y la capacidad de cada uno.
Hasta que llegaron "los otros" trayendo una ideologia de moda en el mundo dividido que dejara la segunda guerra mundial. Llegaba el Marxismo-leninismo, el Comunismo, el Trotskismo y varios "ismos" mas que solo eran variantes de un pensamiento que se extendia como mancha de aceite en una America Latina con demasiados pobres.
Nos ofrecieron igualdad, nos ofrecieron dignidad y no nos dieron ni mierda. Solo nos usaron como masa votante para acceder al poder y sacar a "los otros" porque, claro, eran los culpables de todos los males.
La guerra empezó con la llegada de Perón al poder y a partir de ahi la caida fue ininterrumpida. Y los culpables siguieron siendo "los otros" que siempre eran los que ostentaban el poder.
Hoy ya dejé de preocuparme por hallar culpables, creo que todos lo somos. Teniamos un paraiso, "los otros" pasaron con la motosierra y la madera que queda no sirve ni para hacer la tapa de un inodoro que le dé un poco de intimidad a la mierda que nos cubre.
De manera que estoy tranquilo y feliz, no tengo poder y no formo parte de "los otros" asi que solo me queda ser parte de la mierda, que es lo que quedó cuando "los otros" se comieron la Argentina...creo que para eso sirvió la democracia.
Héctor Fedele
30 de Marzo / Resumen de tonteras publicadas en Facebook durante el 2013
Comentario:
"Suelo ser muy respetuoso con las autoridades, pero no con aquellos que hacen de la mentira, la prepotencia y el robo una manera de gobernar."
¿Golpe de Estado?
Uno, a veces, tiene demasiado tiempo al dope y entonces surgen esas ideas que al principio parecen tontas pero a poco que se las analiza se tornan sensatas...hasta cierto punto.
Como el feriado es laaaaargo, muuuuy laaaargo y apenas comenzado ya estoy aburrido, se me ocurrió pensar que estamos viviendo en la Argentina una renovación revolucionaria en lo que respecta a golpes de estado. Han cambiado los tiempos y los métodos se perfeccionan. Ya quedaron obsoletos los tradicionales golpes de estado, donde los milicos sacaban los tanques a la calle, o los anteriores, cuando desde aviones se bombardeaba la Casa de Gobierno y Plaza de Mayo.
Ahora, acorde a la evolución hacia el humanismo y los métodos no-violentos, asistimos sin darnos cuenta a un nuevo estilo de Golpe de Estado al que podríamos llamar:
Golpe de Estado Eclesiástico.
(Espacio para digerir el titulo)
Sigo:
Mal que le pese a Cristina, se la mandaron a guardar y ni cuenta se dió, porque estaba agachada pegándole a la oposición y descuidó la retaguardia, formada por los que no hacen alharaca, pero están y son muchos, los que no gritan fuerte porque los ha ninguneado tanto que los creía sepultados, los mansos, los desarmados.
Cristina desarmó y destruyó a los que manejaban los tanques, apabulló con votos a sus colegas políticos, vació los bolsillos de los monopolios periodísticos, amansó a sopapos a los poderes económicos, fue una aplanadora con todo aquél que pudiere ser una amenaza a su poder, pero descuidó a los mansos por considerar que no eran peligrosos.
Se debe estar masticando la chucha.
Los mansos, los creyentes, los curas denostados, en dos días de una elección mediante el mejor sistema de elecciones de autoridades que conoce el mundo,(voto calificado, aprendan burros ) pasaron a tener mayor jerarquia que cualquier presidente rasposo y rastrero de esta parte del mundo.
Fue, como dijo un cura "una bomba de profundidad" , cuyos efectos en la superficie se verán poco a poco, pero la intensidad de la explosión de origen es devastadora.
No es una confrontación de ideas ni de programas de derecha o izquierda. Es una confrontación de actitudes y de valores morales.
Con un traje sencillo, zapatos gastados y actitudes humildes, Francisco puso en evidencia ante propios y extraños el averno instalado en Balcarce 50 y en el Vaticano. Semejante infierno no se enfría de un momento al otro, pasará un tiempo, pero ya se siente menos el calor.
Estoy comenzando a creer que a Dios se le terminaron las vacaciones y volvió, decidido a poner un poco de orden en su casa de Roma y su quincho de Argentina.
Bienvenido a casa viejo, te estábamos extrañando...
H. Fedele
martes, 1 de octubre de 2013
Pensando en el futuro...
En distintos sitios de internet uno suele encontrar cosas que lo ponen a pensar. Textos que no se sabe bien a quien pertenecen, pero que muestran situaciónes que quizas nos lleguen a afectar directamente. Este es uno de esos casos:
IMPORTANTE - TESTIMONIAL
Vivo en un asilo de ancianos desde hace 6 años
Cumplí ya seis años en este asilo donde por mi propia voluntad me he confinado.
He conocido en esta larga estancia a muchos viejos y muchas ancianitas y
aunque sabemos que nuestra estancia en este mundo es ya corta, eso no
ha impedido que hayamos llegado a estimarnos y extrañar a los que se van
yendo; el día que hay una defunción se respira aquí un silencio
impresionante.*****
Mi estancia en el mundo exterior era ya
insostenible; creo que fueun error el haber invitado a mi hijo y a su
familia a vivir en mi casa cuando enviudé...
Pero me apenaba
que él, a pesar de pisar ya en los cuarenta, no tenía un ingreso fijo y
mis nietos corrían el mismo peligro que él, de quedarse sin estudiar...
Por otra parte, mi nuera se había comportado con respeto hacia mí, por
lo que decidí ayudarlos; me decía: "Tal vez sea lo último que haga en mi
vida"...
Cuando ellos hubieron tomado posesión de la casa,
poco a poco fui perdiendo terreno, les molestaba que yo oyera mis
canciones antiguas, e iban hacia mi consola y sin ninguna explicación
las cambiaban por canciones modernas que sencillamente no aguanto, pero
que ellos preferían...*****
Poco a poco fueron desapareciendo
los retratos de mis padres, de mi esposa, los de los niños de mis hijos,
e incluso los míos.*****
Les molestaba mi incipiente sordera
la cual no me impedía oírlos cuchichear que yo era un viejo desaseado y
latoso y selamentaban de que no me muriera pronto...
Me
parecieron injustificados los calificativos sobre mi persona, ya que si
algo bueno tengo es ser pulcro y no tratar de molestar anadie.*****
Mi pensión y el modesto capital que logré acumular me permitían antes
de que ellos llegaran, tener la alacena y el refrigerador bien surtidos,
pero ya instalados ellos en la casa, apenas y me dejaban algo de comer y
eso con malas caras cuando yo consumía lo que había adquirido con mi
dinero.
Varios años pasé así y aunque a veces estaba a punto de
estallar los disculpaba argumentando que eran parte de mi propia
sangre...*****
No obstante mi sufrimiento, logré que mis nietos
obtuvieran un título, pero no logré que fueran, si no agradecidos,
siquiera respetuosos conmigo.
En los últimos tiempos habitaba yo el cuarto de servicio, fuera de la casa, lugar que me había destinado mi nuera...*****
En virtud de que difícilmente podía caminar para ir al banco a cobrar
mi pensión o los retiros de dinero que yo necesitaba, les pedía a ellos
ya fuera que me acompañaran o les pedía que me cambiaran algún cheque;
porque me acompañaban, tenía que pagarles, y de los cheques, me
entregaban siempre cantidades menores a las retiradas.*****
El fracaso personal y la debilidad de carácter de mi hijo convirtieron a aquella familia en un matriarcado.*****
En una ocasión en que me enfrenté a esa mujer y le reclamé su actitud y
su injusticia e incluso la amenacé con lanzarla de la casa en compañía
de sus hijos, me respondió que la propietaria de la casa era ella y que
el que tenía que largarse era yo... Mi hijo me rogó que no ingresara al
asilo y a pesar de que incluso débilmente me defendió ante ella, el
estuvo también en peligro de ser lanzado igual que yo de esta morada que
yo construí con el trabajo de los mejores años de mi juventud...
Estoy tranquilo; se me trata bien. Me apena y me inquieta únicamente el
que yo no pueda proyectar algo para el mañana porque la organización de
la institución está a cargo de las autoridades de la misma...*****
Aquí es uno completamente dependiente y aun cuando la mayoría de los
internos somos seniles y nuestro cerebro ya no tiene capacidad de un
juicio claro, algunos que como yo, -perdonando un juicio presuntuoso-,
tenemos aún la mente lúcida, sufrimos porque nos tratan a todos igual y
no se toman en cuenta algunas opiniones sobre modificaciones y mejoras
al sistema, que en ocasiones respetuosamente sugerimos.*****
Ocasionalmente, más por interés que por amor viene a visitarme mi hijo y
siempre lo ayudo; sin embargo, he hecho las diligencias necesarias para
que el día que el Señor me llame, que creo que ya será pronto, mi
modesto capital y mi casa, pasen a poder del fideicomiso que maneja este
asilo, donde yo y muchos como yo hemos venido a vivir en paz, a
refugiarnos en los últimos días de la vida.
No es una venganza
contra mi nuera, es solamente un acto de justicia póstumo; y para mi
hijo, que ya comienza a enfilar por el escabroso camino de la vejez, es
la enseñanza de que ya es tiempo de que pueda valerse por si mismo y
hacerse un hombre de carácter...
NO SE VENDA POR UN POCO DE CARIÑO.
LA MAYORÍA DE LOS HIJOS,NUERAS Y NIETOS SON INTERESADOS Y MALAGRADECIDOS.
Y a usted, que ha tenido la gentileza de leer esta carta, le pido que
les dé una ayuda a los ancianos de este asilo que necesitan de ella y
que están muy solos en el mundo...
Les paso este caso de la vida real, y... ¡ayuden a los viejitos de los asilos!
Si los más jóvenes nos ponemos a pensar que un día llegaremos al
invierno de nuestras vidas y que quizás estemos en una situación
parecida a este relato, tal vez esto no pasaría con tanta
frecuencia.*****
Debemos respetar a los ancianos, ya que ellos son un manantial de sabiduría y experiencia...*****
*¡Que Dios los bendiga!
Oración por los Abuelos
Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza.
Aunque haya perdido la cabeza, se indulgente, no lo desprecies... ¨
(Si 3, 12-13)
Proverbios17:6
La corona de los ancianos son sus nietos;el orgullo de los hijos son sus padres.
Proverbios 13:22
El hombre de bien deja herencia a sus nietos; las riquezas del pecador se quedan para los justos.
Salmos 128:6 y veas a los hijos de tus hijos.
¡Paz sea sobre Israel!
Frases para el día de los abuelos :
"Un abuelo es una persona con plata en su cabello y oro en su corazón. "
"La relaciones entre abuelos y nietos son simples . Los abuelos critican poco y aman mucho."
"Ningún vaquero es más rápido lanzando su soga, que un abuelo sacando una foto de un nieto de su billetera. "
"Los Abuelos agarran nuestras manos pequeñas por tan sólo un rato, pero nuestros corazones para siempre."
"Una abuela tiene una parte de madre, profesora y amiga"
"El mejor lugar para estar cuando te sientes triste estar sentado cerca de tu abuelo."
"La abuela - es una madre maravillosa con mucha práctica. "
"Un jardín de amor crece en el corazón de una abuela".
"Los abuelos son semejantes a un pedazo de cuerda - útil para tenerlos
al alcance y se envuelven fácilmente alrededor de los dedos de sus
nietos. "
"Una abuela es una madre que tiene una segunda oportunidad"
"La verdad sea dicha, no hay nada mejor que ser un abuelo. Todos
nuestros mayores lo saben y se evidencia por el brillo en sus ojos. Por
supuesto, ellos saben más de lo que aparentan - El secretos de la vida
lo han conseguido a través del tiempo, la experiencia y la paciencia. "
"Los abuelos son el mayor tesoro de la familia, los fundadores de un
legado de amor, Los mejores narradores de historias , los guardianes de
las tradiciones que perduran de los preciados recuerdos.
Los
abuelos son bases sólidas de la familia. Su amor muy especial que los
distingue. A través de la felicidad y la tristeza, a través de su
especial amor y cariño, los abuelos mantienen a la familia cerca en el
corazón. "
"Los abuelos son una bella mezcla de risas, cuidando ,maravillosas historias y Amor ".
"Los abuelo hacen que el mundo sea ... un poco más fácil, un poco más amable y más cálido "
"Un entusiasmo por la vida es uno de los ejemplos más importantes que un abuelo puede transmitir a sus nietos".
"Los Abuelos siempre tienen tiempo para ti cuando todo el mundo está demasiado ocupado ".
"Una incondicional consideración positiva es rara vez dada por alguien , excepto por un abuelo".
"Los Abuelos tienen la paciencia y el tiempo para enseñarte cómo
manejar un barquito de papel o llevarte a un partido de fútbol."
Fin de la cita.
Es
triste... pero cierto.
Y se soluciona facil si uno, llegado a cierta
edad como yo, tiene claro que los hijos son algo que uno crea y ayuda a
crecer, pero después vuelan solos para cumplir SU ciclo natural y
entonces es tiempo de prepararnos pàra la soledad
de la vejez en una sociedad que no tiene tiempo ni medios para ocuparse
de los viejos.
Lamentablemente no todos aceptan la soledad.
Yo si.
Aprendi a sentirme bien solo, porque mi compañia soy yo mismo y mi
entretenimiento son mis locos proyectos que nunca se concretan, pero me
entretienen mientras espero mi último dia.Cada tanto la alegria de ver o
enterarme de algo sobre mis hijos o nietos, me pinta una sonrisa de
satisfacción: no cambié el mundo, solo hice algo importante...vivir.
viernes, 14 de junio de 2013
DÍA DEL ESCRITOR
¿Debiera sentirme aludido...?
No se. Solo se que me gusta escribir historias fantásticas que
aparecen en mi mente y son tan locas e increíbles, que las borro a poco
de comenzar.
A veces me siento frente al teclado pensando que
película me gustaría ver y entonces cierro los ojos y comienzo a
imaginar esa película. Luego, simplemente usando el teclado, le cuento a
la pantalla la película que imaginé.
Lo que me entusiasma no es
hacer un libro o soñar con premios literarios que difícilmente estén al
alcance de mi capacidad. Lo importante para mi es lo que se aprende
escribiendo, o mejor dicho, lo que YO aprendo escribiendo estas
historias.
Alguna vez leí que “uno escribe de lo que sabe”. Y...
si, pero uno no sabe todo, entonces lo que falta es cuestión de
aprenderlo y ahí es donde nace mi ensañamiento con la computadora y los
increíbles tesoros que encierra.
Tengo la suerte de tener a mi
alcance el más maravilloso sistema de información de la historia de la
humanidad. Jamás el ser humano tuvo tan a mano tanta y tan buena
información y si uno hace la pregunta adecuada, la respuesta esta al
instante en la pantalla. De ahí que mi frase preferida sea:”Pregúntale a
Google”, que también podría ser “Veámoslo en You Tube”.
Alguien
me preguntó cuanto tiempo me lleva escribir una de estas locuras con
forma de libro. Le respondí que aproximadamente 6 a 8 meses y al ver su
cara de asombro le explique que escribir con dos dedos en el teclado,
editar, imprimir y encuadernar es solo el 20% del tiempo; el resto es
investigación, búsqueda, aprendizaje.
Pero también descubrí que
en estos tres años que llevo dándome aires de escritor, mis
conocimientos aumentaron exponencialmente. Es así que hoy conozco
detalles sobre la historia y la geografía Suiza, sin haberme movido de
mi cómodo sillón frente a la compu. Y aprendí como funcionan ciertas
maquinas que hacen enormes túneles perforando la roca. Nombres de armas
que jamás usé...y no pienso usar. Y sé de sistemas espías satelitales.
Sé como se llaman y como se mide la dureza de ciertos cristales y hasta
leí sobre antiquísimas culturas y fantásticas teorías sobre seres que
poblaron la tierra antes que los humanos, o que viven dentro de ella, en
una supuesta “tierra hueca”.
Todo eso estaba fuera de mi
alcance, durante mis cuarenta años de trabajo en el taller tratando de
ganarme el puchero diario.
Tamizar esta información de manera que
pueda separar lo real de lo fantástico, es algo que a veces me provoca
dolores de cabeza, pero bien dicen que “sarna con gusto no pica” y
entonces me pregunto como es posible que haya suicidas que
voluntariamente terminan con su vida, cuando yo quisiera tener mil años
más para aprender lo que todavía ignoro.
Creo que si, que puedo
sentirme aludido en el Día del Escritor, si aceptamos que hay distintos
niveles de calidad. Solo llevo un corto tiempo en esta tarea y lamento
no haber comenzado antes. Por ahora y según mi propia definición solo
soy “un viejo que escribe”, quizás si Tata Dios no me necesita por un
tiempo...
Héctor Fedele
viernes, 11 de enero de 2013
Cortando tormentas
Antiguos relatos familiares daban cuenta de la habilidad de ciertas personas para “cortar” tormentas amenazantes. Era habitual que se mencionara ese tema en alguna de esas reuniones familiares motivadas, casi siempre, por dos acontecimientos igualmente importantes; uno era celebrar algún casamiento y el otro el velorio de un desafortunado integrante del clan que partiera en busca de mundos mejores.
Recuerdo especialmente un velorio en el campo, hace una pila de años, allá por la zona de San Carlos Sur, como yendo para Matilde.
La vieja casona de campo estaba rodeada por una larga fila de volantas y sulkys y en el patio, cerca del galpón, la fogata preparando los brasas para el asado de la cena. Muchos parientes venían de lejos y pasarían la noche alternando visitas a la capilla ardiente o dormitando de a ratos sobre cueros de oveja tirados en el piso del galpón.
En el enorme living de la casona estaba instalada la capilla ardiente con el féretro flanqueado por coronas de flores, velas, crucifijos e imágenes de cuanta virgen encontraron a mano. Y ahí en la ronda de sillas que rodeaba el cajón estaba la desconsolada viuda, que entre rezos y llantos contaba a quien quisiera escuchar cómo fue que un rayo le pegó justito al finado cuando salió a encerrar las vacas para ordeñar. Era lógico entonces que se hablara de tormentas peligrosas.
Los hombres en cambio - entre los que andaba yo de pantalones cortos - estaban en el patio, al reparo del galpón y calentando el cuerpo al resplandor del fuego, mientras circulaba de mano en mano el mate y alguna botella de caña fuerte. Las historias que contaban pasaban de uno a otro tema, pero todas referidas a desgracias y accidentes increíbles.
Y no faltó el tano viejo y memorioso que mezclando idiomas hablara de tornados y tifones:
-Uno tifóne grande nos agarró en el mare, cuando estábamo en el barco que nos traía de la Italia. Il vento forte me sacó de la cubierta e a la voltereta por il cielo, volando como pajarito, fui a caer medio trastornato en la costa del Brasil. ¡Grazie al cielo! porque del barco nunca más se supo.-
No recuerdo si le creyeron o no, pero a partir de esa anécdota la puerta estaba abierta para las historias más fantásticas. Y no eran pocas por cierto.
-Papá solía cortar las tormentas clavando en el patio un par de hachas – dijo mi tío Ricardo - una con el mango apuntando al sur, que es de donde vienen y la otra con el mango apuntando el Este, que es por donde se van. Y no caía una gota. Algunos días después había que sacar las hachas, si las dejábamos mucho tiempo se quemaba la cosecha por la sequia.
-Mi abuelo era Friulano – comentó un vecino del finado - y ellos la cortaban a su manera; cuando al sur aparecían las nubes negras con un borde blanco adelante, el abuelo salía al patio con el Sveterli, apuntaba al cielo, hacia una cruz con el caño del arma y le rajaba un chumbo a la tormenta. Después seguía con el trabajo. Si llegaban las nubes, seguro que no caía más que algunas gotas.-
-La abuela las cortaba con el cuchillo grande de la cocina- comento un primo – hacía tres cruces en el aire mientras rezaba una oración secreta en piamontés, después había que afilar de nuevo el cuchillo porque quedaba todo mellado y negro.-
Muchos años después, en una de las tantas reuniones en el taller donde se comenta desde política hasta religión, se me ocurrió contar esto. Por supuesto, cada uno de los presentes agregó algo al respecto, ya que el asunto este de cortar las tormentas es algo muy difundido en la cultura popular y cada uno tiene su propio sistema, aun en nuestros días.
Pero el que dio la nota fue el loco Humberto. Había terminado de barrer la vereda y cuando olfateó que había clima de anécdotas se arrimó a escuchar. Sentado en la esquina de la mesa fumaba con cara seria y cada tanto negaba con un movimiento de cabeza.
Al fin exclamó enojado:
-¡Eso es sabotaje!-
Fue como un balde de agua fría escuchar eso, el asombro nos dejó con la boca abierta, esperando una explicación que no se hizo rogar:
-Hay tipos que se pasan días enteros estudiando los vientos, la temperatura, presión atmosférica, si es época del Niño o de la Niña. Arman todo el pronóstico y dan la señal de alarma, anuncian por radio y televisión que viene una tormenta peligrosa, recomiendan que todo el mundo se ponga a cubierto, guarden las gallinas, entren el auto al galpón por si caen piedras, los que tengan rancho que aten la cumbrera pa´que no se les vuele el techo...y resulta que una vieja haciendo cruces con un cuchillo les arruina el pronóstico.
¡Así no puede adelantar la cencia del estudeo!-
domingo, 7 de octubre de 2012
El Chevroletin
Mi primer auto fue un Chevrolet modelo
1930.
Capota de lona que se retraía hasta quedar
completamente plegada detrás del asiento trasero, cosa que no hacia jamás,
porque volver ese armatoste a su lugar era tarea casi imposible.
Las ventanillas eran un marco de hierro que sostenía una lona del mismo
tipo que la capota y un cuadrado chiquito en el medio, con plástico
transparente, donde con un poco de suerte y buena vista, podía uno ver un árbol
o una vaca al costado del camino. Eso siempre y cuando el plástico en cuestión
estuviera medianamente limpio, sino solo se podía ver si era de día o de noche.
El motor era una joya: 6 cilindros en línea, árbol de levas en el block, trinquete en la punta del cigüeñal para “darle manija” si el arranque no andaba - por falta de batería o carbones gastados - y un carburador que tragaba nafta con demasiado entusiasmo. Velocidad máxima recomendada: no más de 50 Km/hora. (Como no tenía velocímetro, lo aceleraba hasta que el marcador de la dinamo marcaba 20 Amperes)
El motor era una joya: 6 cilindros en línea, árbol de levas en el block, trinquete en la punta del cigüeñal para “darle manija” si el arranque no andaba - por falta de batería o carbones gastados - y un carburador que tragaba nafta con demasiado entusiasmo. Velocidad máxima recomendada: no más de 50 Km/hora. (Como no tenía velocímetro, lo aceleraba hasta que el marcador de la dinamo marcaba 20 Amperes)
Por supuesto, nada de frenos hidráulicos.
Había que pararse sobre el pedal para lograr
detenerlo, con suerte, unos centímetros antes de chocar y nunca frenaba parejo, así que al frenar
había que agarrarse con ganas del volante, porque si no se disparaba para la
derecha, lo hacía para la izquierda. Era también una manera de doblar.
Tenía
un inconveniente que se manifestaba los domingos, cuando salíamos a pasear
por el centro del pueblo: Cada vez que doblaba en las esquinas, las ruedas hacían ruido.
Y hacían ruido porque eran ruedas con rayos
de madera. Muy buena madera, por cierto, ya que cuando yo lo compré, el “Chevroletin”
tenía 39 años cumplidos y con bastante mal trato. Solo que la madera ya reseca,
estaba un poco floja en los encastres de la llanta y cuando el peso del auto se
recargaba sobre dos de ellas al doblar, se oía un “craca craca” que denunciaba
claramente la edad del carruaje. La solución era sencilla: un par de baldes de
agua en cada rueda, se hinchaba la madera y doblaba silencioso.
Un domingo decidimos con los muchachos
emprender la aventura de un paseo por la gran ciudad.
Tempranito por la mañana Cachito como acompañante,
Juanchi atrás y yo al volante, enfilamos el Chevroletin rumbo a Santa Fe.
En esos tiempos no había tantas exigencias
en cuanto a documentación del vehículo. Nada de tarjeta verde, seguro de
responsabilidad civil, revisión técnica, airbags o vidrios polarizados. Solo el carnet de conductor, el papel de la transferencia o en su
defecto el boleto de compra-venta y el recibo de patente. Y por supuesto luz de
stop.
Como no estábamos seguros
de tener los papeles necesarios en regla, ante la duda decidimos entrar a Santa
Fe dando un rodeo por rutas secundarias de manera que “esquivamos” el control
que estaba frente a la cancha del Club A. Colón. Tenía mala fama el control,
fama de “coimeros”. Y si nos pedían una coima estábamos sonados porque apenas teníamos
plata para la nafta.
Paseamos por el Parque
Sur, una vueltita por la costanera y emprendimos el regreso, satisfechos con la
aventura, pero se nos presentó un problema:
Debajo del asiento tenía yo un palo con
varias marcas, ya que el Chevroletin no tenía marcador de nafta, así que cuando
tenía dudas, metía el palo por la boca del tanque y la punta mojada con nafta
me informaba si había que cargar más o no.
Metí el palo, mire la punta mojada, hice un
rápido cálculo mental y decidí:
-No llegamos, gastamos demasiado en el
rodeo, hay que cargar.-
Cachito me miró con desesperación mientras
metía las manos en los bolsillos en busca de recursos, Juanchi tenía
billetera pero con los compartimientos vacios, solo algunas monedas y yo tenía una reserva
escondida debajo del asiento, en una bolsita de nylon, para casos así. No era la primera vez que me
pasaba esto.
Hicimos la cuenta de lo juntado y nos
arrimamos al surtidor de la primera estación que encontramos. Ahora sí, rumbo a
casa pero ni hablar de hacer el rodeo. Habría que pasar por "La boca del tigre", el fatídico control
frente a Colón. Por las dudas comencé a frenar media cuadra
antes, no fuera cosa que me pasara de largo.
Cana con el brazo en alto:
-Buenos días señores, carnet de conductor-
pidió con voz enérgica de macho militar.
-Si oficial, aquí tiene.- le dije,
alcanzándole el documento nuevito que había conseguido un par de meses atrás al
cumplir mis 18 años, mientras con el culo pellizcaba el tapizado.
-Accione el freno- me ordena, mientras
enfila hacia la cola del auto para ver la luz de stop.
Apreté en forma ruidosa un par de veces el
pedal, mientras con la mano movía una llavecita en el tablero, que reemplazaba
al bulbo automático.
Vuelve, me entrega el carnet, me mira con
gesto que mete miedo, mientras oigo atrás a Juanchi que se mueve nervioso.
-Hay un par de señoritas que necesitan
viajar... ¿pueden llevarlas?- Pregunta el cana y de reojo veo los ojitos de Cachito bailando
entusiasmados.
-Por supuesto señor, hay lugar suficiente.-
No terminé de hablar que ya estaban
subiendo por la puerta trasera dos pechugonas morochas con minifalda.
Ni recuerdo si el policía me daba paso o
no. Metí primera y arranque, mientras mis compañeros en un enorme despliegue de
simpatía y sonrisas, mescladas con frases interesantes y bromas de dudoso
gusto, comenzaban las presentaciones.
¡Simpatiquísimas las chicas!
Yo
lamentaba tener las manos ocupadas en el volante, porque mis compañeros ya no
las usaban para saludar. Habían comenzado un discreto pero inquisitivo
reconocimiento de territorio a conquistar, cosa que no parecía molestar a las
chicas...hasta que una de ellas nos dio la tarifa...
De ellas y del hotel donde atendían...
Las bajamos en plena ruta. Cachito intentó
convencer a una para hacer trueque, pero el reloj que ofreció era muy berreta y
no hubo arreglo.
Llegamos a casa a tiempo para el almuerzo,
pero le dimos fuerte al vino, para aliviar las tensiones acumuladas durante la
odisea de nuestro primer viaje en Chevroletin.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Fue un 23 de Enero…
Sí, creo que fue un 23 de enero, porque era mi cumpleaños.
Pero no un cumpleaños cualquiera, como son los de ahora que no les doy pelota, porque pasaron tantos que ya se hizo algo aburrido.
Era mi cumpleaños número 15.
Y desde temprano andaba yo cabrero, porque a las chicas les hacían flor de fiesta para los quince, pero nosotros los varones nos teníamos que aguantar tres años más, hasta los 18, en que nos daban la “libreta de carnicero” o libreta de enrolamiento, antiguo documento de identidad que servía para votar, hacer “la colimba” y fanfarronear en la entrada del cine, donde daban la última película de la tetona Isabel Sarli “prohibida para menores de 18”.
Por suerte, esa noche del 23 de enero había torneo de natación en el club Libertad y yo formaba parte del equipo de nadadores.
Los viernes, se organizaban torneos internos entre los nadadores del club, como parte del entrenamiento y que al mismo tiempo servía para que la comisión de pileta recaudara algunos pesos con la entradas, que gustosamente pagaban los padres para ver compitiendo a sus retoños.
Los equipos se formaban por barrios, así que mi equipo, el de “Barrio Este” estaba compuesto principalmente por chicas y chicos de mi cuadra.
Llegué temprano a la pileta y me fui directo a vestuarios: Ducha, maya de competencia y short arriba para disimular la desfachatez de mis inexpertos genitales que solían desbocarse por nada…bueno, por nada no… ¡cu…loque había para ver de las rubiecitas en maya!
Dejé la percha con la ropa en la guardería y cuando llegué a la pileta me estaba esperando una sorpresa. Mis compañeros de equipo habían preparado una torta de cumpleaños con velitas y todo.
Cantaron el Feliz Cumpleaños, y mientras algunos me entretenían con felicitaciones y comentarios sobre la carrera de esa noche, los otros se morfaron la torta, de forma que yo solo probé algunas migas que quedaron en la bandeja.
Casi siempre las primeras carreras eran de las categorías menores y eso duraba un par de horas.
Cuando llegó el turno de las categorías cadetes y mayores, el primer llamado era para los 100 Mts estilo pecho. Pan comido, en esa no me ganaba nadie, así que me saqué el short y antes de subir a la “conejera” de largada, levante mi mano con dos dedos anunciando que ganaría solo por dos metros.
No era cuestión de gastar pólvora en chimangos, había otra carrera más tarde, la más difícil, la posta 4 x 100 Medley y yo tenía que nadar estilo mariposa… y yo odiaba nadar mariposa.
Como ésta era fácil, me dediqué a recorrer los 100 Mts haciendo gala de mi mejor estilo, para envidia de las ranas y ganando solo por dos metros, según lo prometido.
Aplausos, felicitaciones, salí del agua y me estaba esperando el entrenador:
-Héctor, tenemos problemas, Cachito está descompuesto y no puede correr los cien Crawl- me dijo con cara preocupada.
-¡Se atoró con la torta, si no caga revienta!-comentó alguien detrás mío.
-Totito, el de barrio Sur, seguro que gana- continuó diciendo el profe- pero necesitamos aunque sea los puntos del segundo para el Barrio Este, ¿Te animas?-
-Por supuesto profe, ¿cuántas carreras faltan?-pregunté.
-Te están esperando para largar.-
Mierda, yo creí que había tiempo para recuperar el aliento, aunque sea. Bueno, infle varias veces mis pulmones, acomodé algunos huesos y volví rumbo a la conejera, esta vez sin animarme a anticipar resultados.
El resto pan comido, pero en el andarivel de al lado estaba el temido “Totito”· Zalsmann. Compañero de equipo en torneos afuera, pero aquí en los torneos internos me tenia de hijo.
-¡A sus marcas!- Ordenó el largador y todos subimos al cajón de largada.
¿¡Listos!?- Pregunta con un grito el largador.
Clavar los dedos en el borde de la conejera para no patinar en el arranque, inclinar el torso hasta que las manos estén por debajo de las rodillas, soltar todo el aire de los pulmones.
¡Pum!
El estruendo de la pistola de salvas, dispara como un resorte los músculos; las manos hacen un círculo hacia atrás y luego proporcionan el envión hacia adelante, las piernas empujan con todo lo que tienen buscando altura, mientras la cabeza se levanta, la boca toma todo el aire disponible y luego baja entre los brazos, tratando de caer lo más lejos posible. Por aire se viaja más rápido, cuanto más se “vuele”, menos se nada.
El cuerpo entra en el agua como una flecha, apenas con un chapoteo, a cinco metros de la largada. Cinco menos, faltan veinte para dar la primera vuelta, todavía bajo el agua, los brazos adelante y la patada furiosa, la vista clavada en la raya pintada de negro del fondo que marca mi andarivel.
Por fin, a más de diez metros de la largada, la cabeza emerge y comienzan los brazos a hacer su tarea, con fuerza, tomando aire en cada brazada, hay que oxigenar los pulmones, porque ya está ahí nomas la pared, hundir la cabeza, girar el cuerpo y rogar que los pies queden cerca de la pared, para dar el empujón de retorno lo más fuerte posible. La “Americana” es una vuelta rápida, pero tiene que ser perfecta. Pasábamos horas practicando.
Cuando emerge mi cabeza y comienzo a bracear, tengo frente a mis ojos el chapoteo de los pies de Totito, los demás están bastante más atrás. Bien, segundo, es lo que me pidieron, tengo que mantenerme ahí. Ya llega la pared, 50 metros menos, solo faltan 50.
El griterío en las tribunas es infernal, aunque solo se oye cuando saco la cabeza para respirar, casi no me doy cuenta que nuevamente esta la pared, fin de los 75 mts, hundo la cabeza, giro el cuerpo, patada en la pared y salgo, Totito está a mi lado, brazo a brazo, a la misma altura, seguro calculó mal la vuelta y quedó lejos de la pared.
Ahora si se oye el griterío, los de mi equipo me acompañan por el borde de la pileta, no sé de donde saco fuerzas, quizás sean las ganas de festejar los quince, las manos parecen palas, el dolor de los brazos desaparece y aunque los pulmones arden como brasas, consigo el metro de ventaja al momento de “tocar”.
Me sacaron del agua, ni por la escalera hubiese podido salir.
Después, bastante después, ya recuperado el aliento, mi equipo ganó la posta 4x100 Medley.
Si, seguro que fue un 23 de enero, un cumpleaños inolvidable.
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